Alojarse en Salamanca: Hotel Casino Del Tormes

. martes, 2 de marzo de 2010

Hotel Casino Del Tormes SalamancaSin lugar a dudas, el hotel Casino Del Tormes es un buen sitio para alojarse durante vuestra estancia en Salamanca. Este elegante hotel de 4 estrellas está situado en el centro histórico de la ciudad, a orillas del río Tormes, muy cerca del Puente Romano que lo atraviesa. Goza de una magnífica ubicación, puesto que se encuentra situado frente a la Casa Lis, a pocos pasos de las catedrales Nueva y Antigua y la Plaza Mayor. El hotel está construido donde se localizaba antiguamente un molino harinero, de hecho, se ha conservado parte de él, y se ha dejado a modo de museo. El hotel cuenta también con un afamado casino, donde se juega una vez al año el torneo anual de Bridge. Desde aquí al centro histórico de la ciudad tenéis cinco minutos andando.

Hotel Casino Del Tormes SalamancaEn cuanto a las habitaciones, os dejo un resumen de todo lo que contienen: aire acondicionado, baño con bañera, cadena de música, caja fuerte en la habitación, calefacción, internet de alta velocidad, minibar, radio, secador, televisor y teléfono.

Hotel Casino Del Tormes SalamancaRespecto a las instalaciones que ofrece el hotel, son las siguientes: acceso a internet, cafetería, caja fuerte, casino, médico en el hotel, recepción 24 horas, restaurante, servicio de habitaciones, servicio de lavado y planchado y Snack bar. El hotel no cuenta con parking propio, pero no es muy difícil aparcar en las calles cercanas a él.

Os dejo algunos datos de interés:
Página oficial del hotel: www.hotelcasinodeltormes.com
Dirección: Calle de la Pesca, 5 - 37008 Salamanca
Teléfono: 923281628
Localización en Google Maps: Ver localización del hotel

2 comentarios:

Ana Belén (Viajes los Pontones) dijo...

Hola!
Tu blog me parece muy interesante, aqui tienes una seguidora.
Te invito a que te pases a visitar el mio.
Un saludo.

http://www.viajeslospontones.blogspot.com

escapadas nauticas dijo...

Pues se le ve muy bonito el hotel, y me gusta el entorno.
Lo único que rompe ese encanto es ver los coches aparcados.