
El aeropuerto de Fiumicino, también conocido como Leonardo da Vinci, es el más importante de Roma, y tiene cuatro terminales: la Terminal A es para vuelos domésticos, la Terminal B es para vuelos dentro del territorio Schengen, y la Terminal C y la Terminal Satélite son para todos los vuelos internacionales. Un bus directo va cada 20 minutos entre las terminales, el cual también va al área de estacionamiento de largo plazo.
Cómo desplazarnos hacia/desde el aeropuerto:
Si cogéis el tren, hay una conexión directa de tren cada 30 minutos con la estación (central) Roma Termini vía el Leonardo Express (€ 9.50). El tren local Fr1 parte cada 20 minutos a la estación Tiburtina con paradas en Trastevere, Ostiense y Tuscolana (€ 5.00). Los billetes pueden ser adquiridos en máquinas en la terminal. El bus COTRAL va de noche (01:15 – 05:00) a las estaciones de tren Termini y Tiburtina.
Si vais en coche, el aeropuerto está al sudoeste de Roma y es fácilmente accesible desde el anillo alrededor de la capital italiana. Hay que tomar la salida a Fiumicino (A12) y seguir las señales al aeropuerto.
Si cogéis el autobús, podéis usar Terravision, que mantiene un servicio de bus directo al centro de Roma. Un boleto cuesta € 9.00 y el bus también para en la estación de metro Lepanto y en la estación central de Roma, Termini. La compañía tiene mostradores de información en el Hall de Llegadas.
Otra opción es alquilar un coche, varias compañías de alquiler tienen un mostrador en el aeropuerto: Avis, Italy by Car, Europcar, Hertz, Maggiore Budget, Targa Rent, Auto Europa y Sixt.
Y por último, el taxi, aquí nos encontramos con el airport connection shuttle que tiene transporte desde el aeropuerto a cada hotel en Roma por un precio fijo de € 39.00 para dos pasajeros. Hay un coste extra de € 10.00 por cada pasajero. Hay que tener cuidado de acordar el precio antes de coger un taxi privado, un paseo al centro de Roma no es barato y cuesta alrededor de € 70.00.
Si vais a dejar el coche en el parking, los parking A, B, C, D y E están cerca de la terminal y el precio es € 1.50 por 30 minutos. Después de las primeras seis horas cuesta € 1.00 por hora y € 28.00 por día. Es posible estacionar a largo plazo también en el nuevo parking E por un mínimo de una semana (€ 70.00) y a partir de allí € 9.00 por día.
Si queréis más información podéis visitar la página oficial del aeropuerto.
El aeropuerto de Roma - Fiumicino
Etiquetas: Italia: Roma 2009, Italia: Toscana 2009Visitando Roma en dos días: casi imposible
Dado que sólo teníamos dia y medio, decidimos repartir las visitas para intentar ver lo máximo posible. De esta forma, el primer día visitamos el castillo de San Ángelo, la Fontana de Trevi, la Plaza Nueva, la Plaza de España y recorrimos las calles de todo el centro turístico, y para el día siguiente dejamos lo más complicado de acceder: el coliseo, el foro romano, la plaza de San Pedro y su impresionante basílica y el circo máximo. Muchas cosas para tan poco tiempo.
Moverte en Roma: el metro y el roma pass
Dado la cantidad de turismo que alberga esta ciudad en cualquier época del año, lo mejor para moverte en la ciudad es usar el metro. Claro que se puede coger el coche, pero el tráfico es bastante caótico, y desde luego que aparcar es toda una odisea. Hay dos líneas de metro que atraviesan el centro turístico de la ciudad, la línea azul y la línea roja. Ambas dos convergen en la parada de Términi, de tal forma que te puedes bajar prácticamente muy cerca de todos los puntos de interés turístico y así evitar grandes paseos.
Lo mejor si vas a estar poco tiempo, es dirigirse el primer día a una oficina de turismo y sacar el billete roma pass. Este "pack", te da acceso a todos los viajes que quieras en el transporte público, y además, obtienes ya la entrada para dos de las atracciones turísticas de la ciudad que elijas. Además, te hacen descuentos en otros museos y te dan mapas de la ciudad con los lugares de interés. Os dejo la página para que le echéis un vistazo, vale unos 23€, y os aseguro que te acabas ahorrando dinero. Como ejemplo, en el coliseo NO tuvimos que esperar la cola para sacar las entradas, y había unas dos horas de cola sólo para comprar los tickets para entrar. Merece la pena, de verdad.
Alojarse en Roma: A casa a Testaccio
Alojarse en Roma resulta terriblemente caro si lo que buscas es un hotel céntrico y de alta categoría. Nosotros lo que hicimos es coger un Bed & Breakfast (Casa Testaccio), situado justo al lado de la estación de metro de Pirámide, de tal forma que en 5 minutos en metro estábamos en el centro turístico, y andando, llegábamos en 20. Además, a 7-8 minutos teníamos la estación de tren, con lo cual ir o volver del aeropuerto de Fuimicino resultaba de lo más fácil (35 minutos). Y la verdad, es que fue un elección muy acertada.
El piso estaba formado por 2 habitaciones para los huéspedes, la habitación del dueño, salón, cocina, baño y terraza. Como íbamos dos parejas, era para nosotros solos, una gozada. Ni nos enteramos que estaba el dueño. El piso está situado en una zona residencial bastante tranquila, y el dueño es de lo más encantador. Desde el primer momento, nos ayudó en todo lo que necesitamos, además, maneja bastante bien el inglés, así que entendernos no nos costó mucho. En cuanto al desayuno, estaba bastante bien, había de todo: café, zumos, repostería... bastante completito. Muy cerca del piso hay dos restaurantes en los que se cena bastante bien y a buen precio. En definitiva, una buena elección que sin duda repetiría si vuelvo a Roma unos días.
Visitando Roma: el castillo de Sant'Angelo

Aquí es donde empieza nuestro agotador paseo de 2 días por Roma. Situado muy cerquita de la plaza San Pedro del Vaticano, podemos encontrar este espectacular castillo. Se encuentra abierto todos los días de 9:00 a 19:00 excepto los lunes Las taquillas dejan de vender billetes a las 18:30 y cierra el 25 de diciembre y el 1 de enero. Aquí no aconsejo desperdiciar el roma pass si lo habéis comprado, puesto que hay que esperar la cola de todas formas.
Los billetes de entrada al museo del Castillo Sant'Angelo cuestan 5€ pero esta cantidad puede aumentar si hay algún evento o exposición especial. Todos aquellos que tengan entre 18 y 25 años de edad pueden adquirir un billete por la mitad del precio, asi como todos los menores de 18 y mayores de 65 años pueden entrar gratuitamente al Museo del Castillo Sant'Angelo.
El Castillo Sant'Angelo tiene en total cinco pisos. El primero de ellos tiene una rampa de construcción romana, el segundo destaca por albergar celdas de la prisión, el tercero es el piso militar, el cuarto piso es el de los Papas y contiene obras de arte exquisitas, y, por último, el quinto piso es una gran terraza desde la cual se tiene una fantástica vista de Roma. En el salón principal actualmente se puede apreciar una extensa colección de armas. El nombre del castillo viene designado del ángel que el papa Gregorio Magno vio pasando en procesión durante la peste del 590 d.c., y visible sobre el lado alto del Castillo. La leyenda narra que el ángel se encontraría en la cima de la mole en el acto de enfundar la espada, y lo podéis encontrar en el último piso del castillo.
Visitando Roma: la Fontana de Trevi
Tras dejar atrás la plaza nueva, dirigimos nuestros pasos en busca de la fuente más famosa de roma, la Fontana de Trevi. Os recomiendo visitarla de noche, porque si de dia deja impresionado a todo el que se acerca, la iluminación que la han colocado para que se vea de noche, la hace todavía más espectacular.
Muchos turistas creen que arrojar tres monedas a la fuente da suerte y por eso es centro de peregrinación de muchas personas que creen en los sueños. El mito urbano de conseguir la suerte al tirar monedas a la Fontana de Trevi surgió a raíz de una popular película americana de 1954. La obra tenía por nombre "Three coins in the fountain" y fue muy popular en su tiempo. La historia narra como tres chicas arrojan una moneda cada una para conseguir se realicen sus sueños de conocer el amor de su vida. Obviamente en esa deliciosa ficción todas lo logran.
El mito de la Fontana de Trevi indica este método para conseguir el amor:
1. Arrojar una moneda: volverás a Roma
2. Arrojar dos monedas: Te enamorarás de un guapo italiano o una guapa italiana (depende de tus gustos)
Hay que agregar que para tener los mejores resultados se deben arrojar las monedas con la mano derecha sobre el hombro izquierdo. Todo esto hace que aproximadamente caigan dentro de la Fontana unos 3.000 € diarios, casi nada...
El escenario de esta gran obra barroca es la fachada del Palacio Poli, adornándola con estatuas y bajorrelieves emplazados sobre grandes rocas. En la parte central, nos encontramos la figura de Neptuno (dios romano del mar), flanqueado por dos tritones que guían el carro tirado por caballitos de mar. Uno de éstos resulta difícil de controlar por los tritones, mientras el otro muestra una apariencia más dócil, simbolizando así dos estados de ánimo del mar opuestos. En los nichos situados a ambos lados de Neptuno se presentan estatuas de la Salud y la Abundancia.
No váis a tener ningún problema para encontrar la fuente, puesto que existen carteles por todo el centro turístico que indican qué calles seguir parar llegar hasta la fuente.
Visitando Roma: la Piazza Navona
Tras dejar atrás el castillo de Sant'Angelo, dirigimos nuestros pasos hacia una de las plazas más espectaculares que se pueden encontrar en Roma (y en el mundo), la Piazza Navona. La plaza en si es bastante original, puesto que los edificios que la rodean ocupan el espacio que ocupaban las gradas del Circus Agonalis o Circo de Domiciano, en lo que era un estadio con capacidad para 30.000 personas donde se realizaban juegos "a la griega", es decir, juegos amistosos y no violentos, a diferencia de los juegos sangrientos (gladiadores, fieras..) que tenían lugar en el Coliseo por ejemplo.
La Piazza Navona es uno de los mejores ejemplos del barroco romano. Prueba de ello son las tres fuentes que se encuentran en la plaza; La fuente de Neptuno y la fuente del Moro son obra de Giacomo Della Porta y se encuentran situadas en el extremo de la plaza. La otra es la Fontana dei Quattro fiumi (fuente de los cuatro ríos) obra de Bernini.
Es uno de los lugares que más artistas vais a poder encontrar a lo largo y ancho de todo Roma (y mira que hay por todas partes), siendo muy grande la variedad de pinturas y pintores de los que vais a poder apreciar su arte (y hasta comprarlo si es que os gusta su obra). Ni que decir tiene que la plaza está rodeada completamente de terrazas donde descansar nuestros pies del cansado recorrido por la ciudad romana.
Visitando Roma: la Plaza de España

Abandonamos no sin pena, la fontana de Trevi, para dirigirnos hacia la plaza de España y su famosa escalinata. La Plaza recibe este nombre debido a la embajada española ante el Vaticano, que se encuentra en esta plaza desde el siglo VII.
Se trata de un lugar donde se reunen una gran cantidad de turistas y ciudadanos de Roma, sobretodo cuando se acerca el buen tiempo y la gente se amontona en sus famosas escalinatas, mientas disfruta de un helado o una bebida refrescante. No se trata de una plaza de grandes dimensiones así que casi siempre se encuentra animada y llena de gente, lo que le aporta un encanto añadido. En el centro de la Plaza de España de Roma se encuentra la Fontana della Barcaccia construida por Pietro Bernini y de su hilo Gian Lorenzo Bernini.
Una de las calles que da a la Plaza de España es la Via Condotti, famosa en todo el mundo por la presencia de numerosas boutique de moda como las de Arman, Versace y Valentino, Otra de las calles que concurren allí es la Via Margutta siempre llega de pintores en sus calles o la Via Frattina muy elegante y frecuentada. En verano siempre esta llena de jardines coloridos que dan alegría e inmensa belleza al lugar.
Visitando Roma: el Circo Máximo

Nos levantamos pronto este día, puesto que teníamos un montón de actividades que realizar y sitios que visitar, y muy poco tiempo, así que empezamos por lo que teníamos más cerca de nuestro alojamiento y a sólo 2 paradas de metro: el circo máximo (o lo poco que queda de él).
El Circo Máximo era un recinto alargado en el que se disponían varias gradas. En el interior estaba la arena, dividida por un muro central y contaba con un aforo de unas 300.000 personas aproximadamente (150.000 de ellas sentadas). En él se disputaban los llamados juegos públicos, ya que eran un
derecho de los ciudadanos de Roma el poder asistir a ellos, los cuales siempre empezaban con un desfile inaugural por las principales calles de Roma.
Durante los juegos públicos se realizaban distinas competiciones:
1.- Carreras de Carros: las carreras de carros eran las que más expectación creaban. Los participantes debían dar 7 vueltas al Circo Máximo.
2.- Exhibiciones ecuestres: diferentes exhibiciones ecuestres por parte de grandes expertos jinetes de la época.
3.- Ludus Troianus: se trataba de un simulacro de diferentes batallas realizado por la joven aristocracia de Roma.
4.- Carreras Pedestres: carreras a pie que podían llegar a durar varias horas y en las que existían diferentes modalidades.
Actualmente, y por desgracia para sus visitantes, no queda gran cosa de lo que en su día fue el Circo Máximo. Sólo una enorme explanada en la que se puede observar la forma original que tuvo en su día pero no se puede apreciar ni una ruina en pie de lo que en su día fue uno de los lugares más importantes de la vida social de Roma.
Visitando Roma: el Coliseo

Tras dejar atrás el Circo Máximo, volvimos a coger el metro (una parada) para acercarnos hasta el que sea probablmente la mayor atracción a visitar en Roma junto con el Vaticano, el Coliseo Romano. Constituye el símbolo de todo un imperio, la muestra de todo el poder de una ciudad sobre un vasto imperio dominado hasta los mismos límites de Oriente. El Coliseo, la admiración del mundo entero en una época gloriosa para Roma; el lugar, donde leones, cristianos, gladiadores, y juegos servían de divertimento a una sociedad ufana y sabedora de su grandeza. Prestar especial atención a la cola que os podéis encontrar para comprar las entradas, puede ser muy fácilmente de dos horas. Aquí no hay que dudarlo, hay que comprar el "roma pass", y así entras por un pasillo paralelo a la cola de los tickets sin tener que esperar ni un sólo minuto.
Para situarnos en aquella época y rememorar tiempos de gloria, lo mejor es ir a la zona del Capitolio, al Campidoglio. Desde ese plaza, accederemos a un balcón que se asoma sobre los Foros Imperiales, el lugar donde yace todo el pasado del Imperio Romano, hoy en ruinas. Desde allí podremos divisar el Circo Máximo, el Foro Romano, el de Trajano, los Templos de Saturno y la Concordia, o el Valle del Anfiteatro con el famoso Coliseo. Desde allí, podremos perder la vista hacia años de lucha, de dominación, de fastuosidad, de grandeza, y revivir en la imaginación la sociedad que tan bien nos presentaban en películas como Gladiator.
El Coliseo, con un aforo de unos 55.000 espectadores, era el mayor anfiteatro de Roma. Fue construido, por orden del emperador Vespasiano en el año 72 D.C., donde antes había un lago artificial, al este de los foros. El Coliseo fue inaugurado por Tito, el hijo de Vespasiano, en el año 80. En la inauguración se sacrificaron miles de animales y fue seguida por cien días de festejos. Su nombre original es Anfiteatro Flavio. El espectáculo más habitual que se celebraba eran los juegos de gladiadores, llamados munera. Nunca eran patrocinados por el Estado, sino por ciudadanos que querían mostrar su poder y ganarse la simpatía del pueblo de Roma, muy popular a estos espectáculos. Perder un combate de gladiadores podía significar la muerte, dependiendo del humor de los espectadores. Estos agitaban sus pañuelos si querían perdonar la vida al derrotado o invertir su pulgar si deseaban su muerte.
El Coliseo es espectacular por fuera (con de 189 metros de largo, 156 de ancho, y 48 metros de altura) y sorprendente en sus niveles subterráneos. En ellos se aplicaron las tecnologías más avanzadas de la época para el transporte de los animales, la aparición de estos en la arena (con montacargas) o para inundarla para las batallas navales.
Visitando Roma: el Foro y el Palatino
Dejando atrás el espectacular coliseo, continuamos nuestra visita por Roma adentrándonos en el Foro y el palatinoromano. La entrada conjunta para el coliseo, foro y palatino os vale unos 11€, merece la pena coger la conjunta y así visitar todo. El horario es de 8.30 - 19.15 de Abril a Agosto; hasta las 19.00 en Septiembre; hasta las 18.30 en Octubre; hasta las 16.30 de Noviembre a Febrero y hasta las 17 de Febrero hasta Marzo.
El foro era el centro de la vida política, económica, judicial y comercial de la antigua Roma, y en él se llevaban a cabo desde las operaciones comerciales, los negocios, la administración de justicia, actos religiosos y demás acciones comunes en la vida de los habitantes romanos. Aún conservando un estado ruinoso, uno puede imaginar la grandeza que adquirió el Imperio Romano, y se nota la importancia que se le daba a la edificación de templos, grandes edificios para diferentes usos, y a otras construcciones como arcos y basílicas.
La zona elegante de la antigua Roma es el Palatino. Era el hogar de los aristócratas de la capital, desde los egocéntrico emperadores hasta las celebridades intelectuales como Cicerón. Sembrado de villas en ruinas y con preciosas vistas, acoge además el Museo Palatino, con una valiosa colección, como instrumentos del Paleolítico y con un busto de Giovane Principessa (hija del emperador Marco Aurelio).
El foro está cruzado por la vía Sacra que conducía al Coliseo, era de uso cotidiano para recorrer este céntrico lugar, y poder acceder a sus diferentes estancias. Entre otras construcciones que nos encontramos paseando por el Foro, están el arco de Tito, levantado en honor a la victoria romana en Jerusalén, o el Tabulario y la Curia Hostilia, que era la sede del Senado.
Visitando Roma: la Plaza de San Pedro
Llegaba la hora de acercarnos al vaticano y visitar tanto la plaza de San Pedro, como su espectacular basílica. Por supuesto, estábamos en plena semana santa, y cómo no, Roma estaba a tope de turistas. La Plaza de San pedro de Roma es probablemente la plaza más conocida no sólo de Roma y de Italia, sino del mundo entero, y es que sus dimensiones monumentales, la belleza de sus formas y elementos, y la grandiosidad del obelisco central, sus fuentes y por supuesto, de la Basílica de San Pedro, hacen que su fama mundial esté plenamente justificada.
Hay varios recursos en la plaza que os pueden ayudar a organizar la visita al Vaticano. La Oficina Turística del Vaticano está ubicada a la izquierda de la plaza, siempre y cuando te encuentres mirando hacia la iglesia. Allí te pueden vender un mapa del Vaticano, ayudarte a hacer reservas para las excursiones por los jardines del Vaticano, informarte dónde puedes obtener entradas para una audiencia papal y proporcionarte los horarios del autobús de traslado que te llevará a la entrada de los Museos del Vaticano.
La Plaza de San Pedro tiene una forma elíptica bordeada y esbozada por columnas, en cuyo centro se erige un descomunal e imponente obelisco, y a cuyos lados se encuentran unas fuentes en el centro de cada semicírculo. Los extremos de la Plaza de San Pedro serían por un lado la entrada, Plaza de Pío XII, y por el otro lado el destino, la Basílica de San Pedro de Roma, a la que la Plaza de San Pedro sirve de antesala y a la que a veces sustituye, ya que es utilizada para los actos multitudinarios en los que la Basílica de San Pedro se quedaría pequeña.
Desde arriba, la plaza de San Pedro (Piazza de San Pietro) parece una gigantesca cerradura. Su creador Bernini, describió la doble fila de columnas como "los brazos maternales de la iglesia" ya que pretendia que la plaza se abrazara a los peregrinos que llegaban desde los callejones medievales, pero Mussolini destruyó el efecto cuando abrió la recta Via della Conciliaziones. Calígula hizo traer el obelisco central, que después Nerón utilizó como punto de giro de su circuito de carros.
Visitando Roma: la Basílica de San Pedro
Tras pasar un rato observando atónitos el esplendor de la plaza de San Pedro, tocaba adentrarnos en el interior de la espectacular basílica. Tras esperar media hora en la cola y pasar el control policial correspondiente, por fin nos adentramos por la puerta hacia sun interior. Sólo se puede describir de una única forma a esta construcción: espectacular. Si por fuera es un espectáculo impresionante, ya por dentro quita la respiración a cualquiera.
La basílica tiene una superficie que supera los 15.000 metros cuadrados, y dentro podremos admirar entre otras: la Piedad de Michelangelo, el cuerpo expuesto a los fedeles del Papa Juan XXIII, los preciosos mosaicos y obras de grandes artistas y el baldaquín de bronce obra de Juan Lorenzo Bernini. Así mismo, se puede visitar la Cripta Vaticana que forma un conjunto monumental importante por las tantas memorias históricas. Además de la tumba de San Pedro se encuentran numerosas tumbas de Papas, entre las cuales vamos a poder encontrar a Juan Pablo II. La Cripta es rica de obras de arte provenientes de la antigua Basílica.
La construcción de la basílica actual duró 170 años. La empezó el Papa Nicolás V en 1454 y la terminó y consagró el Papa Urbano VIII en 1626, que es también el aniversario de la consagración de la Basílica antigua. Trabajaron en ella los más famosos artistas como Bramante, Rafael, Miguel Angel y Bernini. Durante su construcción se sucedieron 20 Papas.