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Ayers Rock - Hoteles (inglés)
Ayers Rock - Cena Sounds of Silence (inglés)
Nada más llegar al hotel y tras hacer el check-in, nos fuimos a ver los montes Olga, la única formación rocosa existente en esta zona de Australia. Aquí empezamos a notar ya más calor, 32 graditos para estar acabando el otoño, y sentimos uno de los pocos elementos desagradables de nuestro viaje: las moscas, que suelen estar un poco pesadas. Después de visitar las montañas, esperamos un poco para ver el atardecer, el cual realmente es precioso, digno de ver, y volvimos al hotel. Aprovechamos para cenar en el centro comercial que hay muy cerquita y nos fuimos pronto a la cama, puesto que al día siguiente nos tocaba ver el amanecer en el uluru.
Bueno, hoy nos tocaba ver el uluru al amanecer, asi que nos pegamos un madrugon (a las 5) y nos dirigimos hacia la roca a esperar ver cómo salía el sol. Llegamos 50 minutos antes de la salida del sol, menos mal que te dan una silla, café y galletitas para aguantar el tipo. Pensaba que haría frío, pero que va, se estaba bastante bien con una chaquetilla. MERECE LA PENA el ver esto, es increible cómo cambia de color a medida que va saliendo el sol. Después de amanecer, nos hemos ido a recorrer la base de la piedra (2,4km). Para los más animados, se puede subir a la parte de arriba del monolito, eso si, siempre y cuando no haya viento ni más de 36 grados de temperatura. En verano aquí se alcanzan los 50 grados, y la cantidad de moscas existentes es algo totalmente insoportable. De hecho, en los hoteles venden mosquiteras para la cara.
Llegada la tarde, teníamos una cena especial: Sounds of Silence. Te colocan un pequeño restaurante en medio de una duna y un local te toca el diggeridoo, instrumento típico de los aborígenes de allí. Es una cena en plan buffet, a base de canguro, cocodrilo y varias carnes típicas de allí. Posteriormente, y en un silencio total, uno de los camareros cuenta la historia de cómo los antiguos navegantes usaban las estrellas para navegar. Inciden bastante en que la estrella polar no se ve desde este hemisferio, cosa la cual complicaba bastante más el tema.
Al día siguiente partimos hacia nuestro siguiente destino: Cairns.